Se le había desprendido en florón y unos cuántos cristales habían ido detrás.
Según lo que me contaron sus dueños y mi experiencia, seguramente haya sido por poner bombillas de demasiada potencia que es algo que pasa mucho.
Queremos que nuestras lámparas luzcan a tope porque la luz que desprenden es súper bonita, pero el calor que sale de las bombillas, de forma continuada, hace que el plomo que une los cristales se debilite y pueden llegar a ocurrir cosas así.
En este caso han tenido bastante suerte porque estaban justo delante cuándo se desprendió el florón y pudieron amortiguar su caída porque tratándose de una lámpara de pie, el golpe hubiera sido catastrófica.
No se ha roto ni un solo cristal!
Lo primero ha sido eliminar todos los restos de plomo que había desprendidos y dejar todas las piezas de vidrio bien limpias para volver a colocar la lámina de cobre adhesivo que sirve para que el plomo agarre y cree el armazón sujetando todas las piezas.
Y luego he soldado todo de nuevo, reforzando las uniones de las últimas filas de vidrios así como la unión con el florón. El resultado es una lámpara que puede lucir de nuevo y más resistente.
Si se usan bombillas de led o de bajo consumo, esto no debería volver a pasar y esta bonita lámpara con diseño clásico de libélulas, lucirá por muchos años más.
¿Bonita no?
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El taller de El Trastolillo está en Cantabria.
Así que si tu lámpara está por los alrededores, y nos la quieres acercar, nos encantará devolverle toda su luz, pero si estás más lejos, el tema se complica 🙁
Hacer envíos de este tipo de piezas es muy delicado y bastante caro porque pesan mucho. Nosotros no nos hacemos cargo del envío pero si tu quieres, pídenos la dirección y avísanos antes para asegurarnos que haya alguien en el taller esos días.